FUNDACIÓN KEN Y OLI JOHNSTONE
(Fundación Kenoli)

La Fundación es una institución que apoya los esfuerzos para reducir la pobreza y el hambre, a través del apoyo financiero a organizaciones que trabajan en la construcción de comunidades autosuficientes y que avanzan en el tema de los derechos humanos en América Latina – El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. La Fundación se enfoca en las mejores prácticas porque nos ha demostrado que solo así, se hacen diferencias en la vida de las personas y se logra la transformación de las comunidades.

PROGRAMAS

El Salvador sufrió un golpe militar en 1972 y una guerra civil entre 1980 y 1992, que dejó una sociedad muy violenta con altos niveles de pobreza. El tres por ciento de los 6.1[1] millones de habitantes vive en la pobreza y las remesas representan el 17% del PIB[2] del país. La tasa de homicidios es de 64 muertes violentas por cada 100,000 habitantes. La expectativa de vida promedio es de 73 años. La tasa de alfabetización es del 88%, pero el 17% de los estudiantes abandonan la escuela primaria. Tenemos seis socios excelentes en El Salvador que trabajan en circunstancias difíciles en temas de seguridad alimentaria, nutrición, salud, derechos humanos e iniciativas económicas.

[1] Todas las estadisticas son de las Agencias de las Naciones Unidas (en particular de la UNDP) y del Banco Mundial.
[2] Producto Interno Bruto (PIB)

Guatemala sufrió una prolongada guerra civil (1960 a 1996), cuyo legado aún hoy continúa afectando al país. Un alto porcentaje de población, unos 16.3 millones de habitantes de Guatemala son indígenas. El país tiene la tasa más alta de desnutrición infantil crónica (48%) de América Latina y esto en comunidades indígenas alcanza un impactante 70%. La desigualdad de género es muy alta en 0.49[1] y las mujeres sólo ocupan el 14% de los escaños en el Congreso. El nivel educativo de la población es baja en 6.3[2] años de escolaridad y en educación el gobierno sólo invierte el 2.8% del PNB. Un alto porcentaje (26%) de la niñez menor a 15 años trabaja. Guatemala de manera particular es afectada por desastres naturales.

En esta nación tenemos siete contrapartes fantásticas que trabajan por el empoderamiento de las niñas y las mujeres, derechos humanos, la soberanía alimentaria, el desarrollo rural integral, oportunidades educativas para la juventud y los derechos territoriales de los pueblos indígenas.

[1] La desigualdad de género refleja la desventaja de las mujeres. El 0 indica que mujeres y hombres están a niveles iguales, y 1 indica que las mujeres están en la desventajas más baja posible.
[2] La educación se mide por los años que asisten a la escuela. Esto indica que el punto medio dice que hay mas años de escolaridad y la mitad tiene menos años.

Honduras tiene una de las tasas de homicidios más altas del mundo, con 75 muertes violentas por cada 100,000 habitantes. El país experimentó un régimen militar de 1963-83, y en junio de 2009 un golpe de estado que condujo a la inestabilidad política y a abusos contra los derechos humanos. Después de las elecciones presidenciales de noviembre de 2017, cientos de personas resultaron heridos en las protestas, porque las consideraron fraudulentas. El 28% de la población vive en pobreza y otro 16% vive en pobreza extrema. Acá trabajan en condiciones de muchos desafíos, 6 contrapartes. Su accionar es el empoderamiento de las mujeres, los derechos humanos, el desarrollo de la primera infancia, la capacitación técnica a jóvenes, la seguridad alimentaria y el desarrollo integral de la comunidad.

Nicaragua experimentó dos guerras civiles entre 1967 y 1990. Luego a mediados de 2018, hubo violentos disturbios que dejaron cientos de personas muertas y destruida gran parte de la infraestructura del país. La población es de 6,1 millones de personas, de las cuales el 20% vive en la pobreza. Los niveles educativos son bajos (promedio de 6.5 años de escuela) y el 52% de los niños abandonan la escuela primaria. Sin embargo, la igualdad de género es alta pues el 41% de las mujeres ocupan escaños en la Asamblea Nacional. Ahí contamos con seis socios maravillosos que trabajan en el desarrollo integral comunitario, la seguridad alimentaria, el desarrollo económico, el empoderamiento de mujeres y jóvenes y el agua potable y saneamiento.