“Este huerto está cambiando la vida de mi familia.”
Con esas palabras, Mayra, madre soltera de tres hijos en la comunidad rural de Miraguas, Esquipulas, Nicaragua, resumió el impacto de participar durante dos años en los programas de la organización socia de Kenoli, ODESAR. Los resultados han sido notables.

Lo que antes era un pequeño terreno se ha convertido en un oasis lleno de hortalizas, hierbas medicinales y árboles frutales. El objetivo de Mayra es sencillo pero poderoso: producir suficiente alimento para su familia y no tener que gastar sus escasos recursos en comprar lo esencial. Al recorrer su huerto, quedó claro que su éxito no es casualidad. Con orgullo mostró un registro detallado de cada planta y un mapa cuidadosamente dibujado del espacio. Hoy, los productos frescos garantizan comidas nutritivas para sus hijos y mayor seguridad alimentaria para toda la familia.

Mayra tiene la fortuna de vivir en una comunidad con acceso constante al agua, algo poco común en una zona donde las sequías son frecuentes. Gracias a la capacitación de ODESAR, ha aprendido técnicas de agricultura orgánica y adquiridos conocimientos valiosos sobre nutrición y salud familiar. Para una mujer que enfrenta la pobreza extrema, estas habilidades han sido transformadoras.

El impacto de ODESAR también se refleja en su programa de desarrollo infantil temprano, en el que participa la hija menor de Mayra. Durante nuestra visita a la comunidad vecina de El Rodeo, observamos una sesión en la que padres y madres compartieron cómo los niños que participan llegan a la escuela con ventaja sobre sus compañeros. Con juguetes y materiales elaborados con recursos reciclados, las familias apoyan activamente el aprendizaje en casa. Los niños que conocimos estaban atentos, animados y plenamente involucrados en el juego y la enseñanza—una clara muestra de la efectividad del programa.



Historias como la de Mayra nos recuerdan que el cambio duradero suele comenzar con pequeñas semillas: un huerto, una lección, una comunidad solidaria. Con su compromiso de empoderar a las familias e invertir en la primera infancia, ODESAR está cultivando futuros más saludables, comunidades más fuertes y nuevas oportunidades para las próximas generaciones.
Estamos orgullosos de ser aliados de ODESAR, mientras continúan transformando vidas y llevando esperanza a las familias más pobres.